Tradicionalmente, el GP de Australia ofrece carreras emocionantes y un tanto impredecibles. Lo fue así tanto en las ediciones en las que el título se jugaba en las calles de Adelaida –la colisión de Schumacher y Hill que 'robó' el título a éste, por ejemplo–, porque era el colofón de la temporada, como en aquellas otras ediciones, ya en Albert Park, en las que era la apertura de la temporada y se sucedían golpes de teatro debido precisamente a que no todos llegaban suficientemente preparados.
En esta ocasión, sin embargo, no abre el calendario, un honor que le ha sido 'arrebatado' por el GP de Bahrein. Pero mantiene en alto las expectativas. Muchos esperan que se pueda confirmar aquí lo confirmado hace apenas quince días en Bahrein: el estado de forma espectacular de los Ferrari y los Red Bull, así como ver si McLaren y Mercedes mejoran y pueden acercarse a los teams de cabeza.
Sin embargo, existe un segundo punto de interés: el horario. Desde hace tiempo Bernie Ecclestone viene propugnando un GP de Australia nocturno. Algo a lo que el organizador se niega por el elevado coste de la instalación, lo que supondría aumentar de forma notable el déficit de la prueba que año tras año debe costear el estado de Victoria y que ya ha provocado controversias en el parlamento local, donde la oposición no acaba de ver con buenos ojos las abultadas facturas quie se originan... pero tampoco quiere ver perder su GP, habiéndose opuesto firmemente a las pretensiones de construcción de un circuito permanente o de llevarlo hacia Sydney, donde querían remodelar en consecuencia Eastern Creek.
Este año, Bernie Ecclestone ha conseguido que el GP se retrase a las 5 de la tarde locales –8 de la mañana en Europa– con el fin de ganar audiencia televisiva en el Viejo Continente sin perjudicar en exceso las audiencias asiáticas.
El año pasado se hizo lo mismo en Malasia con un resultado pésimo: cayó el tradicional diluvio del atardecer y la visibilidad decayó de tal forma que el GP debió ser suspendido cuando todavía no se había disputado la mitad. Aquí las tormentas vespertinas no son tónica habitual, pero para mañana está prevista lluvia y para el domingo, cielo cubierto. A priori, la puesta de sol está prevista a las 7h.25' de la tarde; en el peor delos casos, el GP se daría por concluido media hora antes, al cumplirse las dos horas de carrera.
Alonso, favorito
Los pronósticos son favorables a Fernando Alonso. Sus rivales deben ser Sebastien Vettel y Mark Webber, ambos sobre Red Bull; el primero porque ya estuvo muy cerca de la victoria en Bahrein y de hecho fue un incidente banal con una bujía lo que le impidió ganar. Y el segundo porque, además de sus dotes de piloto, corre en casa. No se espera que McLaren o Mercedes puedan mejorar lo suficiente y hasta China estarán en ligera inferioridad.
Y por supuesto estará Felipe Massa, que se juega mucho en estos dos próximos GP. Si Alonso consigue superarlo en ambos, la pretensión de Felipe de no verse relegado a ser el 'segundo' de Alonso quedaría seriamente tocada.